No hay escenario que iguale el entorno en que la Pasión de Cristo cobra cuerpo en Chubut. Simón de Cirene es reemplazado por buzos profesionales, andadores de superficie y kayakistas que ayudan a llevar la colosal Cruz iluminada que desciende en las profundidades del mar del extremo austral. En Puerto Madryn, una experiencia reconocida por el Papa Francisco convoca a multitudes, donde la fe encuentra su espacio en el paisaje natural de la Patagonia.
Semana Santa en Argentina: las tradiciones más impactantes del norte al sur del paísEl Via Crucis submarino es una de las tradiciones más espectaculares y de gran trayectoria de la Semana Santa en nuestro país. El inmenso mar de la costa del Golfo Nuevo se convierte en el Gólgota donde Cristo fallece crucificado, mientras un coro y los feligreses acompañan desde la tierra lo que pronto se traslada a la vastedad del agua. Por esta ocasión, la propuesta se celebrará excepcionalmente el sábado 4 de abril, en el Muelle Luis Piedra Buena de la localidad.
Una procesión única en las profundidades
La Pasión de Cristo tiene dos tramos en la representación chubutense: uno terrestre y otro bajo el agua. Esta tradición comenzó en el año 2000 y se convirtió en una de las emblemáticas de la provincia. En este recorrido y por esta edición 2026, el Via Crucis comienza en el muelle de la zona, con estaciones sobre el viaducto. Posteriormente llega la etapa submarina, donde las últimas tres paradas del calvario se realizan bajo el lecho marino. Aquí más de un centenar de buzos participan trasladando la cruz iluminada por las corrientes del Golfo Nuevo.
Durante la procesión submarina, la cruz gigante desciende acompañada de buzos que cuelgan desde una plataforma hasta llegar al agua. Allí los expertos ayudan a sumergir el símbolo a unos ocho o 10 metros de profundidad mientras ilumina toda la superficie marina. El público acompaña con profundo respeto en tanto la liturgia pascual es interpretada por un coro.
Reconocimiento papal y homenaje a los héroes
En el año 2014, el Papa Francisco puso su atención en esta celebración que se llevó la consagración de ser única en el mundo. Fue bendecida por el Sumo Pontífice y poco a poco ganó terreno entre los espectáculos de fe del país y a nivel internacional.
Un momento de especial emotividad en esta edición será el homenaje a los excombatientes. Los integrantes del Centro de Veteranos de Malvinas de Puerto Madryn tendrán la responsabilidad de trasladar la cruz iluminada durante el tramo terrestre. Su marcha recorrerá desde la primera hasta la octava estación, donde finalmente entregarán el símbolo cristiano para el inicio de la inmersión, uniendo así el sentimiento de fe con el reconocimiento a la soberanía nacional.
Logística y cierre de la jornada
El despliegue logístico comenzará a las 19 horas en el acceso al muelle, permitiendo que turistas y residentes se congreguen con velas y tulipas para iluminar la costa. Además del centenar de buzos locales, se sumarán efectivos de la Armada Argentina que arribarán en el Aviso ARA Bahía Agradable. Según informaro desde el medio El Chubut, el cierre de la jornada estará marcado por la música del Coro Estable Municipal y la Orquesta Sine Nomine, quienes brindarán el marco sonoro final mientras la cruz emerge de las aguas del Golfo.